Contexto

Colombia tiene desafíos muy importantes en la reducción de desigualdades de género, ha ratificado convenciones internacionales y cuenta con un marco normativo con leyes como la 731 de 2002 que espera “mejorar la calidad de vida de las mujeres rurales”.

A pesar de esto existe una distancia notoria con el ejercicio real de sus derechos, en este sentido los presupuestos destinados para la ejecución de políticas públicas son insuficientes, las decisiones en muchas ocasiones se encuentran en poder de funcionario-as con baja sensibilidad en los asuntos de género.

Colombia tiene desafíos muy importantes en la reducción de desigualdades de género, ha ratificado convenciones internacionales y cuenta con un marco normativo con leyes como la 731 de 2002 que espera “mejorar la calidad de vida de las mujeres rurales”. A pesar de esto existe una distancia notoria con el ejercicio real de sus derechos, en este sentido los presupuestos destinados para la ejecución de políticas públicas son insuficientes, las decisiones en muchas ocasiones se encuentran en poder de funcionario-as con baja sensibilidad en los asuntos de género.

 

Esta situación es aún más compleja para las mujeres rurales; se ubican en los mayores niveles de pobreza, sus proyectos de vida están sujetos a las desigualdades de poder ya que el acceso a los recursos y su administración está predominantemente otorgada a los hombres. A la desigual tenencia de la tierra se suma la falta de reconocimiento al trabajo y contribuciones que hacen las mujeres rurales a la seguridad alimentaria y economía del país.

 

Durante el último año se evidencia una alta ocurrencia de amenazas y asesinatos contra defensores y defensoras de derechos humanos; muchas de ellas mujeres rurales que defienden derechos territoriales, agrarios y ambientales y denuncian abusos cometidos por diferentes actores armados en los territorios.

Asimismo, las mujeres rurales han sido víctimas del conflicto armado durante años. Hechos como señalamientos y amenazas, violencia sexual y de género, al igual que el despojo de tierras o propiedades, el reclutamiento de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, producen efectos significativos en sus vidas.

 

El proyecto Voz y Liderazgo de las Mujeres - Colombia busca fortalecer el rol protagónico de las mujeres en el seguimiento e implementación del Acuerdo de paz para que sea una oportunidad para el avance de los derechos de las mujeres y la equidad de género.

 

Desde esta perspectiva, el proyecto pretende contribuir al mayor disfrute de los derechos humanos por parte de las mujeres y las niñas rurales y la promoción de la igualdad de género a través del fortalecimiento de organizaciones y redes de mujeres en los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño, Putumayo y Valle del Cauca. El proyecto se realizará en zonas priorizadas para la implementación de los planes de desarrollo con enfoque territorial (PDETs). A nivel nacional se definieron 16 PDET en 170 municipios. La zona seleccionada por la presente iniciativa incorpora a 56 de estos municipios es decir 33% de las zonas PDET.

Un proyecto realizado con el apoyo financiero del Gobierno de Canadá a través de Asuntos Mundiales Canadá

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